¿Es fotogénico su futuro hijo? Esta pregunta ya no es una contradicción porque con la ecografÃa 3D se pueden conseguir imágenes en tres dimensiones del feto. Un paso más ha sido el ecógrafo 4D, es decir, el que incorpora el movimiento a las imágenes. Pero no se trata de una cuestión estética. Los beneficios que aporta esta nueva técnica van mucho más allá.
Quizá lo más llamativo de la técnica es poder saber cómo es el futuro bebé. Pero "no es lo más importante", aclara Luis Mercé, ginecólogo y secretario de la Sociedad Española de GinecologÃa y Obstetricia (SEGO).
El nuevo ecógrafo no diagnóstica más enfermedades sino que lo hace con una mayor precisión y seguridad. De ahà que todavÃa muchos ginecólogos son un poco reacios a incorporarlo a su consulta.
La técnica consiste en añadir a la imagen bidimensional otras dos dimensiones, la tercera en el espacio, y la cuarta que es el tiempo. Asà lo que antes no conseguÃa la ecografÃa normal ahora lo permite la nueva, es decir, se pueden ver superficies y volúmenes de cualquier estructura como la cara del feto o el volumen de un tumor.
"Lo que más nos atrae de las nuevas técnicas es lo que aportan para mejorar nuestro trabajo: que la mujer y los hijos estén más sanos. Lo único que nos enseñan a los médicos es a curar a la gente y eso es lo que pretendemos", afirma el doctor Mercé que cuenta en su consulta privada con este tipo de ecógrafos.
De momento, en España son pocos los hospitales públicos que han incorporado esta tecnologÃa. Los motivos de no hacerlo son muy variados, desde los diferentes parámetros de gestión que maneja la sanidad pública hasta el elevado coste que presentaban estos sistemas hace tan sólo unos años. Al contar ya con los ecógrafos clásicos, que ofrecen imágenes planas en blanco y negro, muchos ginecólogos no creen necesario incorporar las máquinas tridimensionales.
feto de 20 semanas El ecógrafo es una herramienta diagnóstica útil para la detección de múltiples trastornos. Aunque una ecografÃa normal puede detectar múltiples malformaciones, la tridimensional es más precisa con aquellos problemas que afectan a la superficie de la piel, como el labio leporino o la fisura palatina, trastornos que afectan a la estructura de la boca y labios del bebé.
Pero hay muchos otros que la ecografÃa tridimensional puede diagnosticar con más precisión como es el mielomeningocele, cuando las meninges se prolapsan y forman quistes, o incluso algunas patologÃas cardiacas del feto. "Al poder estudiar volúmenes, cortes de tejidos de un milÃmetro en todos los planos del espacio y la vascularización del órgano se puede observar mejor el corazón y las salidas de la aorta", comenta el secretario de la SEGO.
También es útil para conocer el volumen de los tumores de mama o del útero. "Antes podÃamos saber cuánto medÃa el tumor, ahora sabemos lo que ocupa en el interior del órgano y lo vascularizado algo que tiene relación con su malignidad", explica el doctor Mercé.
En una consulta privada, una ecografÃa normal cuesta alrededor de los 90 euros, el precio de este tipo de pruebas es un poco más elevado pudiendo estar entre los 120 y 180 euros. El aumento está justificado porque se necesita un poco más de tiempo para realizarlas (unos 30 minutos) y la tecnologÃa y preparación también es mayor.
Aunque en Estados Unidos este tipo de ecografÃas las realiza cualquiera que sea dueño de un ecógrafo, desde un médico hasta un empresario que quiera hacer negocio con las fotos y vÃdeos durante el embarazo, sólo un especialista es el que puede establecer un diagnóstico a través de los ultrasonidos.
En España esta técnica la realizan los ginecólogos. No obstante, no todos están familiarizados con la ecografÃa tridimensional. A principios de junio se inaugurará en Madrid MISUS, la primera escuela de ecografÃa en tres dimensiones. El doctor Luis Mercé será el director de este centro que impartirá dos o tres cursos al año para instruir a aquellos ginecólogos que quieran incorporar este sistema a sus consultas. "Se han adquirido muchos aparatos y la gente no se ha formado adecuadamente", explica el Dr. Mercé.
Gerard Devaud, director general de Aloka una empresa que comercializa en España este tipo de ecógrafos, explica que en nuestro paÃs ya han vendido unas 100 máquinas. "El sistema no es perfecto, si el feto no quiere colaborar no hay forma, también depende de la paciencia del médico. Sin embargo, el impacto que produce la imagen en sà es muy grande. He visto a señoras llorar y gritar de alegrÃa"
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